En esta investigación se busca conocer los motivos por los que los profesores de educación física no incorporan el entrenamiento de fuerza en niños de 10 a 12 años, a pesar de sus beneficios. Tradicionalmente, se ha desaconsejado debido a temores de lesiones y falta de efectividad en niños. Sin embargo, investigaciones recientes demuestran que el entrenamiento de fuerza, cuando se realiza de manera adecuada y segura, puede ser beneficioso para el desarrollo físico y saludable de los niños.
El estudio plantea que la no incorporación del entrenamiento de fuerza tiene consecuencias negativas a corto y largo plazo en el desarrollo físico de los niños, y propone estrategias para llevar a cabo planificaciones eficientes y seguras. Se establecen pautas para un modelo de entrenamiento de fuerza seguro y beneficioso, destacando la importancia de una progresión adecuada de la carga y la identificación de los beneficios en el desarrollo motor infantil. La investigación se llevó a cabo con 22 niñas de 10 a 12 años del Club Regatas de Avellaneda (Argentina), durante un periodo de 6 semanas con entrenamientos dos veces por semana.
Los resultados mostraron mejoras en las pruebas de abdominales y lanzamiento, sin registro de lesiones, concluyendo que el entrenamiento de fuerza puede ser seguro y efectivo en edades tempranas si se realiza de manera progresiva y supervisada